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Slow fashion para fast people

 


Primero, vamos con los datos:


La industria de la moda es el segundo culpable de la polución en el mundo, justo después de la petrolera.


El consumidor promedio compra 60% veces más que hace 20 años. De estas compras, la ropa la usan la mitad de lo que antes, y 40% de la ropa que compran en países desarrollados no llega a ser usada nunca, y solo el 15% de esta ropa será reciclada o donada, que además está diseñada para durar sólo 3 años.


Algunas estimaciones afirman que la industria de la moda es responsable del 10% de emisiones de CO2, 20% del gasto de agua, 24% de uso de insecticidas, y 11% de pesticidas, todo esto a nivel mundial. Por otro lado, se ha reportado que 1 camión de basura de textiles es desperdiciado cada segundo en el mundo, y 92 millones de toneladas de desperdicio sólido de esta industria van al basurero cada año. Cuando se produce 1 kilo de tela, 23 kilos de gases de invernadero son liberados.


También se sabe que al año mueren 100.000 animales marinos por culpa del plástico mal desechado, o no reciclado que va al mar, en esta categoría entran las microfibras, las cuales se desprenden de fibras como poliéster y otros materiales sintéticos que están hechos a partir de plástico, que a propósito se usan 70 millones de barriles de petróleo para producir este material al año.


90% del agua que se desecha en países en vías de desarrollo es arrojada en ríos sin ningún tipo de tratamiento, en esta agua son arrojadas 200.000 toneladas de tintes cada año. Tengamos en cuenta que 750 millones de personas en el mundo no tienen acceso a agua potable.


En cuanto a los químicos, 23% de los químicos que se producen mundialmente son para la industria de la moda.


Tenemos por otro lado, las condiciones de trabajo. Los países en los que se produce el fast fashion sobre todo son Bangladesh, India y China, los trabajadores reciben cerca de 5 veces menos el pago que necesitan para vivir, son forzados a trabajar de 14 a 16 horas, 7 días por semana, trabajando bajo condiciones inhumanas e incluso peligrosas (recordemos la caída de Rana Plaza en Bangladesh, en donde murieron 1134 trabajadores). 168 millones de niños en el mundo están forzados a trabajar.


Los datos siguen y siguen, pero creo que lo que hemos mencionado es suficiente como para pensar que venimos haciendo las cosas bastante mal. 


Es importante que sepamos que como consumidores tenemos el poder, ese poder está en nuestro poder de decisión, y cuando damos nuestro dinero estamos votando por nuestro futuro. Como no todos son problemas, vamos a ver las soluciones:


Comprar la ropa en países que tengan regulaciones (Europa, Canadá, Estados Unidos) fijándose muy bien que la marca cumpla con todo.


Preferir fibras naturales, en lo posible orgánicas. La fibras que son más sostenibles son: poliéster reciclado, nylon reciclado, algodón reciclado, lana reciclada (para la categoría de material upcycled), para las que tiene menos impacto ambiental tenemos las fibras vegetales como algodón orgánico, cáñamo, lino (este es especialmente bueno, porque no necesita tanta agua para su producción) y ramio. También tenemos las fibras semi-sintéticas, con bajo impacto ambiental como Lyocel/Tencel, fibra de naranja o de piña, Refibra y bambú sostenible. Por último tenemos las fibras de origen animal, para esto debemos fijarnos, que su producción sea sostenible y respetuosa, es difícil de encontrar pero hay marcas que las tienen, algunas son alpaca, seda, lana y kachemira.


La fibras que debemos evitar son el algodón normal, lana no responsable, cuero, kachemir no responsable, poliéster, rayón, viscosa, fibras sintéticas, bambú no sostenible y cuero vegano (cuerina). 


Lavar la ropa sólo cuando realmente se necesite, y lavarla a una temperatura inferior a 30 grados C, siempre secando al aire.


Comprar menos, usando lo que compramos, y fijarnos en una mejor calidad.


Para evitar pesticidas y otros tóxicos en la ropa siempre lavarla antes de usarla, y buscar ropa con certificaciones que controlen este problema como Oeko-Tex, Gots y Blue Sign





Le preguntamos a algunas personas que están la industria de la moda, pero que ya son conscientes del daño que esta hace, y se han ido más por el lado del slow fashion, cómo hacen para vivir de este modo, y dónde consiguen su ropa.

 

"Yo vivo el slow fashion intensamente, pues realmente hace mucho me di cuenta que no necesito más cosas de las que tengo y las que quiero me gustan, trato de que sean compras conscientes, sabiendo de dónde vienen, quién lo hizo y sobre todo, si realmente lo necesito y me traerá felicidad. Trato de que todo sea local y comparto mucho con mis hermanas (alguna vez he hecho swap, pero al final la ropa es de fast fashion y no es muy buena). Desde la marca mi reto de cada día es hacerlo mejor, los materiales, los diseños, la producción, entendiendo que las escalas en los mercados son fundamentales, no todo el mundo debe ni quiere ser una multinacional. Hace mucho que no compro ropa, porque suelo hacérmela o quedarme con las muestras que hago para la marca, lo demás trato que sea local. Mi pecado mortal es la ropa interior, aquí no he conseguido algo que me encante."

- Diana Gómez, Lish Clothing.

 

"Para mi el slow fashion es comprar prendas de calidad que duren bastante, usarlas, tratar de lo lavar mucho y ser atemporal con la ropa. Enfocarme en el styling con pocas prendas, sacar muchos looks es clave. Yo compro mi ropa (aparte de la que me hago con Paloma), normalmente una vez al año y compro cosas que me vayan a durar, cuando voy a Europa compro en Weekday, que son jeans de algodón orgánico y me duran unos 3 años, y compro camisas y camisetas: prendas básicas."

Pablo Restrepo, Paloma y Angostura.

 

"Vivo el slow fashion en un incremento paulatino, quiero ser honesta con el hecho que hace sólo unos años soy una consumidora más consciente, todo gracias a la experiencia de ser mamá. Actualmente estoy migrando mi closet de fast fashion a ropa hecha por mi proyecto de indumentaria, menos prendas pero hechas bajo el respeto por la calidad de vida, pagos justos y no piezas que estén apegadas a temporadas pasajeras sino mayor calidad y atemporalidad".

- Ana Esther García Molina, Esther Clothing.

 

"Desde que tengo mi propia marca de moda sostenible hecha artesanalmente, sólo compro ropa hecha en Colombia de marcas independientes. Trato de comprar prendas atemporales en materiales de buena calidad, ojalá naturales. Las marcas que más me gustan son Little Ramonas, Lish, Vana, Paloma y Angostura, Biónica y otras independientes que encuentro en ferias multimarca o ferias de diseño colombiano."

- Laura Añez, Textiles Laura Añez.

 

¨En mi opinión slowfashion empieza por cuestionarse qué tipo de relación tenemos con nuestra ropa. Entendiendo que la forma en que nos vestimos y la ropa que usamos transmiten un mensaje, por eso creo en usar ropa que esté de acuerdo con mis principios y por lo tanto no apoye la esclavitud moderna o prácticas altamente contaminantes, que son las problemáticas de la moda fastfashion. Para vivir de este modo también entendí que la ropa que compro tiene que superar las tendencias de la moda y su propósito estético para cumplir con un propósito de mayor funcionalidad, respondiendo a las preguntas: ¿realmente lo necesito?, ¿podría conseguirlo de segunda?, ¿es duradero? ¿estoy dispuesta a usarlo varias veces?, ¿me gusta tanto que si se daña lo repararía? Si no lo quiero más, ¿podría pasarlo a alguien más?,  ¿respeta mis valores? Si luego de analizar estas ideas, aún estoy convencida en querer comprarla, lo hago. Por último, el cuidado que le damos a la ropa y su disposición final son también claves en el sentido en que esto garantiza que duren mas las prendas y no den a parar en un relleno sanitario donde tardarían mucho en descomponerse. La ropa la consigo principalmente en tiendas de segunda o de pequeñas marcas nacionales.

Gabriela Jaramillo, @thesustainablemodel

 

"Sostenible. Más que moda es un estilo de vida. A una vida simple, atemporal y acorde a los ritmos de la naturaleza.
Vivo la sostenibilidad desde mi marca, Religare: se inspira en fibras naturales, como el algodón orgánico, lino, tencel y trabajamos con una comunidades indígenas de Colombia 🇨🇴. Por ahora llevamos trabajando 3 años con los koreguajes, con sus fibras vegetales, el cumare una palma del norte del amazonas Caquetá, tejido que se hace a mano. Para el uso de mochilas originalmente y prendas de vestir. Aprendemos de ellos sobre los tintes naturales. Otra forma de contrarrestar dicha industria. La naturaleza es nuestro motor nuestra inspiración y respeto. Queremos cada vez, paso a paso lograr una industria más acorde a las necesidades del momento, y vamos investigando diferentes técnicas de nuestro legado ancestral o lo que tenemos a la mano. Diseño local, ético, prendas atemporales, simples y naturales.  No usamos plástico en nuestra cadena de producción ni empaques. Somos una pequeña empresa que con el alcance que tenemos tratamos de ligar productos y diseños que en lo posible no lleven a ser basura rápidamente y tengan un ciclo indicado. Pequeñas producciones y tiempos lentos.

- Manuela Peña, Religare Store.

 

"Ir despacio para mi más que un hábito de consumo es una forma de ver el mundo. Pensar dos veces antes de comprar, preguntarse de dónde vienen las cosas, estar dispuestos a esperar por una producto, preferir calidad en lugar de cantidad, pagar precios justos, son actos revolucionarios frente a la realidad que vive hoy nuestro planeta y las personas que vivimos en él. Trato de mantener mi conciencia siempre despierta frente a cada decisión de compra que hago, porque entiendo que cada una genera un impacto y trae consecuencias. He convertido esta forma de pensar en una filosofía de vida, donde busco pensar menos en cosas materiales y más en todo aquellos que pueda darle un significado. Trato de aplicar esto todos los días en todo lo que hago y así intento dejar mi mejor huella posible en este corto paso por el mundo.  El 80% de mi ropa es reciclada, soy coleccionista de prendas vintage y me gusta comprar también cosas usadas en perfecto estado de los closets de otras personas o intercambiar con mis amigas. El otro 20% de mi closet es pura moda local o prendas que hago yo misma, mi plan favorito con mi mamá y mi hermana es ir a comprar telas y luego ir donde la costurera para hacer cosas totalmente a nuestro gusto. También me encanta el diseño emergente y cuando voy a comprar algo nuevo, trato de que sea hecho localmente o de alguna marca colombiana.Tengo una plataforma online dedicada a la curaduría de ropa de segunda y al slow fashion que se llama trueloveandpoems.com , la mayoría de mi ropa es de mi tienda y las marcas que tengo: la bloom, sixxta, mamelouka, frases accesorios, le zapatiere, Commune & Memoir. Tengo colección de camisetas básicas de Paloma & Angostura y mi ropa interior favorita es de Soreil Lingerie. Cuando voy en busca de básicos me paso por los almacenes only y cuando compro en retailers grandes mis favoritos son Seven seven, tenis y Gef, pero siempre voy en buscar de cosas muy puntuales que necesito en mi fondo de armario"

- María Jimena Daza, True Love And Poems.

 

"El slow fashion es una decisión, cada una de las marcas tomaron la decisión de incluir o empezar por este camino. ¿Difícil? Sí, mucho. Pero no imposible. Lo Fashinomista y lo de moda pasa a ser un elemento que no nos interesa, nuestras marcas hacen piezas que transitan entre las temporadas y comunican un mensaje claro. Historias y la funcionalidad de lo minimalista y prácticas artesanales que recuperar los códigos ancestrales y hacemos una pausa responsable; por otro lado la trazabilidad de los procesos al interior de nuestras marcas y así mismo nuestra cotidianidad como artistas y seres sociables. La ropa la conseguimos desde nuestras marcas e incluso comprando a las marcas amigas. Por otro lado las marcas que conocemos en nuestros caminos personales. ¡Eso sí! Todas deben tener un interés por la sostenibilidad, abrir caminos más responsables sobre este estilo de vida y tomarlo enserio. "

- Cristian Baena, Eter Project.

 

 

 

Te dejamos una lista de Instagrams relacionados a slow fashion, incluyendo marcas donde puedes conseguir ropa:

@swapbogota

@littleramonas

@textileslauraanez

@pim.vintage

@inmorale

@lishclothing

@mercadonegrobog

@gotrendierco

@mcgiraldocol

@bamboleira

@elorigendelmundo

@pretarent.com.co

@palomayangostura

@trueloveandpoems

@religare_store

@fokusgreen

@eterproject

@estherclothing

¡Déjanos tu comentario con las marcas de ropa sostenible que conoces!

 

Fuentes: https://www.forbes.com/sites/georgkell/2018/06/04/can-fashion-be-sustainable/#7e03e628412b

https://www.unenvironment.org/news-and-stories/blog-post/why-fast-fashion-needs-slow-down

https://www.sustainyourstyle.org/old-environmental-impacts

https://edgexpo.com/fashion-industry-waste-statistics/

https://www.unece.org/fileadmin/DAM/timber/meetings/2018/20180716/UN_Partnership_on_Sustainable_Fashion_programme_as_of_6-7-2018.pdf

https://www.alternet.org/2015/08/its-second-dirtiest-thing-world-and-youre-wearing-it/


1 comentario

  • ¡Hola! Cappsula (@cappsula en Instagram) no es una marca, pero sí una iniciativa para ayudar a las personas a ver sus prendas de forma diferente ♥ Enseñamos a crear armarios cápsula, con talleres prácticos 🙂

    Cappsula

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